EL PARAGUAY QUE QUEREMOS
Bienvenidos al Blog del Dr. Gerardo Meza C. Encontrarás artículos relacionados a Economía, Finanzas y actualidad de Paraguay y del mundo. Si te gusta lo que encontrás nos lo podes hacer saber a través de un comentario o en nuestra página en facebook
¿MÁS PODER PARA EL BCP O MAYOR SEGURIDAD PARA LOS JUBILADOS? EL VERDADERO DEBATE SOBRE LA SUPERINTENDENCIA DE PENSIONES
La posible modificación de la Ley de la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones reabre un debate clave sobre el futuro de la seguridad social en Paraguay. Más allá de quién ejerza la supervisión, el verdadero desafío es garantizar la protección de los fondos previsionales, la transparencia en su administración y la sostenibilidad del sistema. La prioridad debe ser preservar los derechos de trabajadores y jubilados mediante una supervisión técnica, instituciones sólidas y reglas claras que generen confianza.
PARAGUAY Y LA DEUDA HISTÓRICA DE ITAIPÚ: ENERGÍA SIN INFRAESTRUCTURA
Durante más de cinco décadas, Paraguay fue copropietario de una de las mayores hidroeléctricas del mundo sin poder aprovechar plenamente la energía que le correspondía. La verdadera deuda histórica de Itaipú no fue la generación eléctrica, sino la falta de infraestructura para transportarla y convertirla en desarrollo. Hoy, con la expansión de la red de transmisión de 500 kV, el país tiene la oportunidad de transformar su soberanía energética en industrialización, empleo, innovación tecnológica y crecimiento sostenible.
El Paraguay que queremos: Una enmienda constitucional para poner tope al PGN (60% Corrientes y 40% Capital)
Hace más de una década planteamos una bandera que hoy, ante la realidad de nuestras finanzas públicas, se vuelve más urgente que nunca: establecer constitucionalmente un tope del 60% para gastos corrientes y un piso del 40% para gastos de capital en el Presupuesto General de la Nación (PGN).El PGN es la herramienta más poderosa para moldear el futuro del país, pero históricamente arrastramos un desequilibrio estructural. El Estado paraguayo gasta la mayor parte de sus recursos en funcionamiento diario, salarios y burocracia, dejando un margen mínimo para las inversiones reales que cambian la vida de la gente. Para avanzar hacia el desarrollo sostenible, este límite no debe ser una meta política negociable año tras año; debe ser un mandato constitucional blindado.La realidad actual del gasto públicoPara dimensionar la vigencia de esta propuesta, miremos las cifras oficiales recientes. El Presupuesto General de la Nación contempla recursos sumamente rígidos:Gasto rígido asfixiante: Cerca del 89% de los recursos del Tesoro se destinan a financiar gastos rígidos, principalmente salarios del sector público, intereses de la deuda y transferencias operativas obligatorias.Financiamiento de la inversión: Con la mayor parte de la recaudación tributaria consumida por el gasto corriente, el Estado se ve obligado a recurrir sistemáticamente al endeudamiento público o a emitir bonos para poder financiar obras de infraestructura vial, hospitales y escuelas.¿Qué significaría la regla 60/40 en la Constitución?Establecer este límite mediante una enmienda constitucional transformaría la administración del Estado en dos frentes clave:Tope estricto al Gasto Corriente (Máximo 60%): Obligará a los tres poderes del Estado a implementar una verdadera eficiencia administrativa. Ningún gobierno de turno podrá inflar las matrices salariales, crear cargos innecesarios o malgastar en gastos superfluos por encima de este porcentaje. El dinero público se cuidará porque el techo legal será infranqueable.Inversión de Capital Garantizada (Mínimo 40%): Asegurará que, de cada 10 guaraníes recaudados o presupuestados, al menos 4 vayan directamente a inversión física, tecnología, rutas, redes de agua potable, infraestructura escolar y salud pública. La inversión dejará de ser el “fusible de ajuste” cada vez que caen los ingresos del Estado.Conclusión: El momento de actuar es ahoraLa propuesta que sostengo desde hace 12 años no ha perdido un ápice de validez; al contrario, el tiempo nos dio la razón. Seguir financiando la operatividad del Estado a costa del desarrollo de nuestra infraestructura nos conduce a un callejón sin salida económica.Modificar la Carta Magna para fijar la regla del 60% en gastos corrientes y el 40% en gastos de capital es el paso definitivo para consagrar la disciplina fiscal. Es hora de dejar la retórica y blindar el dinero de los contribuyentes. Ese es, verdaderamente, el Paraguay que queremos.
Editorial del Viernes | Desarrollo Productivo, Industria y Empleo
La reducción temporal de la mezcla obligatoria de biodiésel al 7% responde a criterios económicos y técnicos, pero Paraguay no debe perder de vista su objetivo estratégico. El país tiene el potencial para convertirse en una potencia agroindustrial y energética, agregando valor a su producción, generando empleo y reduciendo la dependencia de combustibles importados. La clave es establecer una hoja de ruta gradual hacia mayores niveles de incorporación de biocombustibles, brindando previsibilidad a la industria y fortaleciendo el desarrollo sostenible.
Estado Digital: el camino hacia una Justicia más transparente y un Paraguay sin corrupción
Un Estado Digital no solo moderniza la administración pública: fortalece la Justicia, aumenta la transparencia y reduce los espacios para la corrupción. Paraguay ya ha dado importantes pasos con plataformas como el SIPAP, la Factura Electrónica y el RUN. El desafío ahora es integrar estas herramientas en un Gobierno Digital que garantice trazabilidad, eficiencia y confianza ciudadana, impulsando un desarrollo sostenible basado en la innovación tecnológica.
El Fideicomiso Mixto: La ruta financiera para rescatar las 8.5 hectáreas de la Caja Bancaria en Roque Alonso
Propuesta técnica y financiera para que la Caja Bancaria recupere el valor de sus 8,5 hectáreas en Mariano Roque Alonso mediante un Fideicomiso Mixto, generando liquidez para los jubilados y regularizando a los ocupantes bajo la Ley de la Superintendencia.
Moody’s y el desafío del Paraguay: consolidar el grado de inversión con crecimiento, institucionalidad y una nueva generación de ingresos
La ratificación del grado de inversión por Moody’s confirma la solidez macroeconómica del Paraguay, pero también plantea desafíos en materia fiscal e institucional. Más que aumentar impuestos, el país debe generar nuevas fuentes de riqueza mediante la industrialización, la innovación, la digitalización del Estado y el desarrollo de sectores estratégicos como el “oro verde”, destinando esos recursos a infraestructura productiva, como una red nacional de trenes eléctricos, para fortalecer el crecimiento y consolidar un desarrollo sostenible.
PETROPAR DEBE SER EL BANCO DE PRUEBA NACIONAL DEL BIODIÉSEL
El debate sobre el biodiésel debe resolverse con evidencia técnica y transparencia. El Paraguay que Queremos propone que PETROPAR se convierta en el banco de prueba nacional, publicando análisis de calidad del combustible y el seguimiento de una flota de camiones para demostrar, con datos científicos, si la mezcla de hasta el 10% es segura para los motores.
EL BIODIÉSEL: UNO DE LOS MOTORES DEL DESARROLLO PARA EL PARAGUAY QUE QUEREMOS
El biodiésel representa una oportunidad histórica para que Paraguay transforme sus materias primas en desarrollo, empleo e industria nacional. Combinado con la energía hidroeléctrica de Itaipú y Yacyretá, puede impulsar una nueva matriz energética basada en la soberanía, la innovación y el valor agregado. Este artículo propone una visión estratégica que integra agricultura, industrialización, transporte eléctrico, trenes de pasajeros y carga, logística y desarrollo regional, como pilares para construir El Paraguay que Queremos.
Un ejemplo práctico: RUN versus Inteligencia Artificial
La diferencia entre una plataforma digital y una plataforma basada en Inteligencia Artificial va mucho más allá de la tecnología. Mientras el RUN digitaliza los trámites, la IA automatiza verificaciones, conecta bases de datos, responde las 24 horas y reduce la intervención manual, permitiendo un Estado más eficiente, transparente y orientado al ciudadano. Este es el siguiente paso hacia un verdadero Gobierno Inteligente.