Buses eléctricos hoy; trenes, tecnología y exportaciones mañana
Editorial del Lunes — Economía y Finanzas Públicas
Paraguay se encuentra ante una oportunidad histórica que debemos mirar mucho más allá de una fábrica o de la incorporación de nuevos buses al transporte público.
La instalación de una industria de buses eléctricos de la empresa taiwanesa Master Bus puede convertirse en el punto de partida de una nueva política económica nacional: utilizar nuestra abundante energía eléctrica para producir bienes de mayor valor agregado, desarrollar tecnología, generar empleos calificados y exportar productos industriales al mundo.
La pregunta que debemos hacernos es sencilla:
¿Por qué Paraguay debe limitarse a exportar energía eléctrica si puede transformar esa energía en industria, tecnología, empleo y exportaciones?
UNA INDUSTRIA QUE YA COMIENZA A TOMAR FORMA
Master Bus, empresa de la República de China (Taiwán), avanza en su instalación en Paraguay para el ensamblaje y fabricación de buses eléctricos.
El proyecto originalmente presentado al Ministerio de Industria y Comercio contemplaba una inversión cercana a USD 30 millones, con una proyección de entre 2.000 y 2.500 empleos directos, además del impacto sobre proveedores nacionales.
La empresa ya se encuentra constituida en Paraguay y avanza en la puesta en marcha de operaciones de ensamblaje.
El objetivo no debe limitarse al mercado paraguayo.
Desde el inicio del proyecto se habló de producir tanto para nuestro transporte público como para exportar al mercado regional y al Mercosur.
Esto cambia completamente la dimensión económica de la inversión.
No estamos hablando solamente de comprar buses eléctricos.
Estamos hablando de fabricarlos en Paraguay.
Y existe una diferencia enorme entre importar tecnología y comenzar a producirla dentro del país.
ENERGÍA → INDUSTRIA → EMPLEO → EXPORTACIONES
Paraguay posee una ventaja que pocos países tienen: una extraordinaria disponibilidad de energía eléctrica de fuente renovable.
Durante décadas hemos discutido cuánto recibimos por nuestra energía y cuánto podemos exportar.
Esa discusión seguirá siendo importante.
Pero debemos agregar otra pregunta:
¿Cuánto vale esa misma energía cuando la transformamos en un producto industrial paraguayo?
Un kilovatio utilizado por una industria puede generar producción, salarios, impuestos, conocimiento, proveedores, logística y exportaciones.
Por eso nuestra estrategia económica debería avanzar hacia una cadena de valor:
ENERGÍA PARAGUAYA → INDUSTRIA → TECNOLOGÍA → EMPLEO → EXPORTACIONES.
La energía debe convertirse en una plataforma de industrialización.
NO QUEREMOS SOLAMENTE ENSAMBLAR
La primera etapa naturalmente puede comenzar con el ensamblaje.
Pero Paraguay debe plantearse desde ahora una segunda etapa.
Debemos aumentar progresivamente el contenido nacional de los buses fabricados en nuestro territorio.
Carrocerías.
Estructuras metálicas.
Cableados.
Componentes eléctricos.
Software.
Sistemas electrónicos.
Cargadores.
Mantenimiento.
Repuestos.
Servicios tecnológicos.
Ingeniería.
Cada componente que pueda producirse competitivamente en Paraguay significa una nueva empresa, nuevos trabajadores y conocimiento que queda dentro del país.
Por eso el Estado, las universidades, los institutos técnicos y el sector privado deberían trabajar conjuntamente en un Programa Nacional de Proveedores de Electromovilidad.
CAPACITAR A LOS JÓVENES PARA LA INDUSTRIA QUE VIENE
Una nueva industria requiere nuevos conocimientos.
Electromecánica.
Electrónica.
Robótica.
Programación.
Inteligencia Artificial.
Automatización industrial.
Mantenimiento de baterías y motores eléctricos.
Ingeniería de producción.
Paraguay debe preparar hoy a los técnicos que necesitará mañana.
La cooperación con Taiwán puede ser extraordinariamente importante en este proceso.
No deberíamos buscar solamente inversión extranjera.
Debemos buscar también transferencia tecnológica y formación del capital humano paraguayo.
La mejor inversión extranjera es aquella que, además de traer capital, deja conocimiento.
EL SIGUIENTE DESAFÍO: EL TREN ELÉCTRICO
Paraguay también está avanzando nuevamente hacia el transporte ferroviario.
El proyecto del Tren de Cercanías contempla en su primera etapa aproximadamente 18 kilómetros entre Asunción y Luque, nueve estaciones y un recorrido estimado de unos 26 minutos.
Será un sistema 100 % eléctrico.
La inversión estimada para esa primera etapa ronda los USD 400 millones.
Entonces aparece otra pregunta estratégica:
Si Paraguay comienza a desarrollar una industria de buses eléctricos, ¿por qué no comenzar también a estudiar una futura industria vinculada al transporte ferroviario eléctrico?
Debemos ser muy claros.
Actualmente no existe confirmación oficial de que Master Bus vaya a fabricar trenes eléctricos en Paraguay.
Pero precisamente por eso corresponde comenzar a discutirlo ahora como política industrial de largo plazo.
No necesariamente fabricaremos inmediatamente un tren completo.
Podemos comenzar produciendo componentes.
Estructuras.
Sistemas eléctricos.
Software.
Equipamientos para estaciones.
Sistemas de señalización.
Partes y mantenimiento ferroviario.
Y avanzar progresivamente mediante alianzas internacionales y transferencia tecnológica.
EL ESTADO DEBE PENSAR COMO COMPRADOR ESTRATÉGICO
Cuando Paraguay realiza grandes inversiones públicas, no debería preguntarse solamente:
¿Cuánto cuesta?
También debería preguntar:
¿Cuánto de esta inversión puede quedarse en Paraguay?
Si el país invertirá cientos de millones de dólares en transporte eléctrico durante los próximos años, parte de esa demanda puede convertirse en una herramienta para desarrollar industria nacional.
Naturalmente, respetando la competencia, la calidad, la transparencia y los compromisos internacionales.
Pero las compras públicas pueden formar parte de una verdadera estrategia de desarrollo productivo.
El objetivo debe ser que cada gran proyecto de infraestructura deje detrás de sí:
capital físico + conocimiento + empleo + proveedores + capacidad industrial.
PARAGUAY PUEDE PRODUCIR PARA EL MERCOSUR
Nuestra ubicación geográfica puede transformarse en una ventaja.
Tenemos energía.
Tenemos una población joven.
Tenemos acceso al Mercosur.
Tenemos regímenes de inversión.
Tenemos experiencia creciente en maquila.
Y estamos construyendo infraestructura logística que puede integrarnos cada vez más con Brasil, Argentina, Bolivia, Chile y los mercados internacionales.
Una fábrica instalada en Paraguay no debería pensar solamente en siete millones de consumidores.
Debe pensar en un mercado regional de cientos de millones de personas.
Ahí está la verdadera escala de nuestra industrialización.
UNA POLÍTICA DE ESTADO 2026–2033
Desde El Paraguay que queremos proponemos incorporar la electromovilidad dentro de una verdadera estrategia de desarrollo nacional de largo plazo.
Nuestra Visión País 2026–2033 debería establecer objetivos concretos:
- Consolidar la fabricación de buses eléctricos en Paraguay.
- Aumentar progresivamente la participación de componentes nacionales.
- Crear una red paraguaya de proveedores de electromovilidad.
- Formar técnicos e ingenieros especializados.
- Promover transferencia tecnológica mediante acuerdos internacionales.
- Utilizar nuestra energía eléctrica como ventaja industrial.
- Desarrollar infraestructura nacional de carga eléctrica.
- Impulsar investigación en baterías, software, electrónica e Inteligencia Artificial aplicada al transporte.
- Convertir Paraguay en plataforma exportadora de movilidad eléctrica para el Mercosur.
- Estudiar desde ahora una futura industria paraguaya de componentes ferroviarios y trenes eléctricos.
NO EXPORTEMOS SOLAMENTE ELECTRICIDAD: EXPORTEMOS PRODUCTOS
Durante demasiado tiempo Paraguay fue observado principalmente como productor de materias primas y energía.
Ese modelo puede evolucionar.
La energía de Itaipú y Yacyretá puede alimentar fábricas.
Esas fábricas pueden generar empleos.
Esos empleos pueden formar técnicos.
Esos técnicos pueden desarrollar tecnología.
Y esa tecnología puede transformarse en exportaciones.
Ese es el círculo virtuoso que debemos construir.
No debemos elegir entre agricultura, energía, industria o tecnología.
Debemos integrarlas.
EL PARAGUAY QUE QUEREMOS
El Paraguay que queremos no es solamente un país que posee energía limpia y renovable.
Es un país que sabe qué hacer con ella.
Un Paraguay que transforma electricidad en industria.
Industria en tecnología.
Tecnología en productividad.
Productividad en mejores salarios.
Y producción en exportaciones.
Los buses eléctricos pueden ser solamente el comienzo.
Después pueden venir componentes electrónicos, baterías, software, centros de datos, Inteligencia Artificial, maquinaria y, ¿por qué no?, una futura industria ferroviaria.
Tenemos energía.
Tenemos ubicación.
Tenemos jóvenes.
Tenemos mercado regional.
Tenemos oportunidades.
Lo que necesitamos es Visión País.
Paraguay no debe conformarse con exportar la energía del futuro.
Debe utilizarla para fabricar el futuro.
Dr. Gerardo Meza C.
Economista
El Paraguay que queremos
Visión País 2026–2033