El Paraguay está frente a una oportunidad que posiblemente determine buena parte de su desarrollo durante las próximas décadas.
Durante muchos años discutimos cuánto vale nuestra energía, cuánto podemos consumir y cuánto podemos vender al exterior.
La revolución de la Inteligencia Artificial introduce ahora una pregunta diferente:
¿Qué valor podemos producir dentro del Paraguay utilizando nuestra propia energía?
La tercera edición del Taiwán Paraguay Technology Forum puso precisamente sobre la mesa una combinación estratégica: energía limpia + Inteligencia Artificial + talento humano + inversión tecnológica.
El embajador de Taiwán, Iván Lee, destacó que Paraguay dispone de energía limpia, población joven, talento y espíritu emprendedor, mientras Taiwán puede aportar experiencia en innovación, semiconductores, digitalización y formación de recursos humanos.
No deberíamos considerar estas declaraciones simplemente como expresiones diplomáticas.
Hay detrás de ellas una oportunidad económica concreta.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NECESITA ENERGÍA
El desarrollo mundial de la IA está aumentando la importancia estratégica de la electricidad.
Los centros de datos y las grandes infraestructuras de cómputo necesitan cantidades importantes de energía, además de conectividad, seguridad, estabilidad jurídica y capital humano especializado.
Paraguay posee una ventaja extraordinaria: dispone de generación hidroeléctrica renovable proveniente principalmente de Itaipú, Yacyretá y Acaray.
Pero poseer energía no es suficiente.
La verdadera cuestión económica consiste en determinar cuánto valor agregado somos capaces de generar con ella.
Vender electricidad constituye un ingreso.
Utilizar esa electricidad para atraer centros de datos, desarrollar Inteligencia Artificial, instalar industrias tecnológicas, formar profesionales y producir servicios digitales puede generar una cadena económica mucho mayor.
YGUAZÚ DIGITAL PUEDE SER EL COMIENZO
El proyecto Yguazú Digital, desarrollado mediante la cooperación entre Paraguay y Taiwán, contempla un Centro de Cómputo de Inteligencia Artificial Soberana.
Su importancia puede trascender ampliamente la construcción de una infraestructura tecnológica.
Puede convertirse en el primer componente de un ecosistema nacional de Inteligencia Artificial.
Pero para ello Paraguay necesita pensar más allá de un solo centro de cómputo.
Necesitamos universidades formando ingenieros, programadores, científicos de datos y especialistas en ciberseguridad.
Necesitamos investigación.
Necesitamos protección de datos.
Necesitamos conectividad internacional de alta capacidad.
Necesitamos infraestructura eléctrica confiable.
Y, fundamentalmente, necesitamos reglas claras capaces de atraer inversiones de largo plazo.
LA ENERGÍA DEBE CONVERTIRSE EN EMPLEO
Existe además una dimensión social que no debemos perder de vista.
Paraguay tiene una población joven.
Miles de jóvenes ingresarán al mercado laboral durante los próximos años y el país deberá ofrecerles oportunidades laborales cada vez más calificadas.
La Inteligencia Artificial no debe ser considerada solamente como una tecnología que sustituye determinados trabajos.
Bien utilizada puede convertirse en una herramienta para crear nuevas profesiones, aumentar la productividad de nuestras empresas y desarrollar industrias que hoy prácticamente no existen en Paraguay.
Nuestra energía puede ayudar a hacerlo posible.
NO BASTA CON INSTALAR DATACENTERS
Aquí también debemos ser cuidadosos.
No sería suficiente atraer enormes centros de datos que consuman nuestra electricidad si alrededor de ellos no desarrollamos capacidades paraguayas.
Cada proyecto tecnológico debería ser analizado también por su capacidad para generar inversión, transferencia tecnológica, formación profesional, investigación, proveedores nacionales y empleo calificado.
La energía paraguaya debe convertirse en una plataforma de desarrollo.
TAIWÁN PUEDE SER UN SOCIO ESTRATÉGICO
La cooperación con Taiwán adquiere en este contexto una dimensión particularmente interesante.
Taiwán ocupa un lugar central en la industria tecnológica mundial y posee conocimientos acumulados en semiconductores, electrónica, innovación y formación tecnológica.
Paraguay posee energía renovable y una ubicación estratégica en Sudamérica.
La complementariedad merece ser explorada con una visión de largo plazo.
La Universidad Politécnica Paraguay–Taiwán puede convertirse en uno de los instrumentos para formar el capital humano necesario.
Pero necesitamos una estrategia nacional que vincule educación, energía, infraestructura digital, industria, investigación e inversión.
DE LA REPRESA AL ALGORITMO
Durante décadas, el gran activo estratégico del Paraguay fueron sus represas hidroeléctricas.
En el siglo XXI podemos agregar otro activo: el conocimiento.
La oportunidad histórica consiste en conectar ambos.
Transformar megavatios en capacidad de cómputo.
Transformar capacidad de cómputo en Inteligencia Artificial.
Transformar Inteligencia Artificial en productividad.
Y transformar productividad en mejores empleos e ingresos para los paraguayos.
Ese debería ser uno de los grandes objetivos de una Visión País 2026–2033.
Paraguay no debe conformarse con ser solamente un gran productor de energía renovable.
Puede aspirar a convertirse en un centro regional de energía limpia, Inteligencia Artificial, centros de datos y servicios digitales.
Tenemos energía.
Tenemos jóvenes.
Tenemos una cooperación tecnológica que puede ser aprovechada.
Ahora necesitamos planificación, infraestructura, educación, seguridad jurídica y una política de Estado que sobreviva a los gobiernos.
Porque en la nueva economía mundial, la energía ya no solamente mueve máquinas.
La energía también mueve inteligencia.
Dr. Gerardo Meza C. – Economista
El Paraguay que queremos