EDITORIAL DEL DOMINGO | EL PARAGUAY QUE QUEREMOS
Durante los últimos meses hemos insistido en una idea: el Estado paraguayo no necesita empezar de cero su transformación digital.
El Banco Central del Paraguay, el sistema financiero, el IPS, el Ministerio de Salud, el Poder Judicial, la administración tributaria y otras instituciones ya disponen de sistemas informáticos, bases de datos y procesos digitalizados.
El cuerpo ya existe.
Nuestra propuesta ha sido agregarle el CEREBRO: la Inteligencia Artificial.
Pero el acelerado desarrollo tecnológico mundial nos obliga ahora a incorporar un tercer componente:
EL ESCUDO: LA CIBERSEGURIDAD DE LA ERA POSCUÁNTICA.
¿QUÉ ESTÁ CAMBIANDO?
Durante décadas las computadoras funcionaron procesando información mediante bits: 0 o 1.
La computación cuántica introduce otra arquitectura basada en qubits y fenómenos de la física cuántica que podría permitir resolver determinados problemas extremadamente complejos que hoy requieren enormes cantidades de tiempo y capacidad computacional.
Sus posibilidades son extraordinarias.
Puede contribuir al descubrimiento de medicamentos, nuevos materiales, optimización logística, energía, investigación científica y también a problemas financieros complejos.
Pero existe otra cara.
Una computadora cuántica suficientemente potente podría comprometer algunos de los mecanismos criptográficos que actualmente protegen comunicaciones, firmas digitales y operaciones financieras.
No significa que mañana desaparecerán los bancos.
Significa algo mucho más importante:
LA SEGURIDAD DIGITAL QUE HOY CONSIDERAMOS SUFICIENTE PUEDE NO SERLO EN EL FUTURO.
EL SISTEMA FINANCIERO YA SE ESTÁ PREPARANDO
Esto no pertenece a una película de ciencia ficción.
El Banco de Pagos Internacionales —BIS— publicó una hoja de ruta para preparar al sistema financiero frente al riesgo cuántico.
Su recomendación fundamental es sencilla:
la transición debe comenzar antes de que aparezca el problema.
Hay que identificar dónde se utiliza criptografía, conocer qué sistemas pueden resultar vulnerables, establecer prioridades y preparar gradualmente una infraestructura resistente a futuros ataques cuánticos.
Incluso se están realizando pruebas en sistemas de pagos.
El Proyecto Leap del BIS ya experimentó con criptografía poscuántica aplicada a transferencias de liquidez, demostrando que la transición es técnicamente posible, pero también que requiere planificación, pruebas, recursos humanos especializados y coordinación institucional.
YA EXISTE UNA DEFENSA
Aquí aparece un concepto que Paraguay debería comenzar a conocer:
CRIPTOGRAFÍA POSCUÁNTICA
Son algoritmos diseñados para funcionar en las computadoras actuales, pero preparados para resistir determinados ataques que podrían realizar futuras computadoras cuánticas.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos —NIST— ya publicó sus primeros estándares de criptografía poscuántica.
Por eso la discusión internacional dejó de ser solamente:
“¿Cuándo llegará la computadora cuántica?”
La pregunta correcta es:
“¿Cuánto tiempo necesitamos para preparar nuestros sistemas antes de que llegue?”
PARAGUAY NO DEBE ESPERAR
Nuestro país está avanzando rápidamente hacia una economía digital.
Transferencias bancarias instantáneas.
Pagos electrónicos.
Identidad digital.
Expedientes electrónicos.
Facturación electrónica.
Sistemas tributarios.
Bases de datos públicas.
Aplicaciones financieras.
Servicios estatales digitales.
Cada avance genera eficiencia.
Pero también aumenta nuestra dependencia de la infraestructura tecnológica.
Por eso la transformación digital debe construirse simultáneamente sobre inteligencia y seguridad.
No alcanza con digitalizar.
No alcanza con incorporar Inteligencia Artificial.
También tenemos que proteger todo ese ecosistema.
EL BCP TIENE UN PAPEL ESTRATÉGICO
El Banco Central del Paraguay y la Superintendencia de Bancos tienen ante sí un desafío que no es solamente monetario o financiero.
También es tecnológico.
El sistema financiero paraguayo debería comenzar progresivamente a conocer su exposición criptográfica:
¿Dónde están nuestras claves?
¿Qué algoritmos utilizan los sistemas críticos?
¿Qué infraestructura deberá actualizarse?
¿Cuánto tiempo requeriría una migración?
¿Qué proveedores tecnológicos participan?
¿Qué sistemas deben tener prioridad?
No estamos proponiendo cambiar mañana toda la infraestructura financiera.
Estamos proponiendo algo mucho más elemental:
CONOCER HOY LO QUE TENDREMOS QUE CAMBIAR MAÑANA.
Ese inventario tecnológico es precisamente uno de los primeros pasos recomendados internacionalmente.
IA + COMPUTACIÓN CUÁNTICA
También existe otra dimensión extraordinaria.
La Inteligencia Artificial y la computación cuántica pueden terminar complementándose.
La IA encuentra patrones, procesa enormes volúmenes de información y ayuda a tomar decisiones.
La computación cuántica promete abordar determinadas categorías de problemas de enorme complejidad.
La combinación de ambas tecnologías podría transformar industrias enteras.
Por eso los países que comiencen hoy a formar ingenieros, matemáticos, físicos, especialistas en ciberseguridad y científicos de datos estarán mejor preparados para la próxima etapa tecnológica.
Y aquí aparece nuevamente la educación.
Paraguay debe comenzar a introducir estos conocimientos en universidades, centros tecnológicos y programas de formación especializada.
No necesitamos fabricar mañana una computadora cuántica paraguaya.
Necesitamos paraguayos que entiendan cómo funciona el mundo que viene.
CUERPO + CEREBRO + ESCUDO
Nuestra propuesta de transformación digital puede resumirse ahora en tres palabras:
CUERPO: los sistemas informáticos que Paraguay ya posee.
CEREBRO: la Inteligencia Artificial que permitirá analizarlos, controlarlos y hacerlos más eficientes.
ESCUDO: la ciberseguridad y la preparación poscuántica que deberán protegerlos.
Ese debería ser uno de los principios del Estado Digital del futuro.
Porque digitalizar sin proteger genera vulnerabilidad.
Incorporar IA sin controles genera riesgos.
Y esperar hasta que aparezca una nueva amenaza tecnológica para comenzar a prepararnos puede resultar demasiado tarde.
PARAGUAY TODAVÍA ESTÁ A TIEMPO
La computación cuántica no tiene por qué significar la destrucción del sistema financiero.
Puede significar exactamente lo contrario:
una oportunidad para construir sistemas financieros y públicos mucho más resistentes.
Pero requiere anticipación.
Los grandes cambios tecnológicos rara vez avisan exactamente cuándo llegarán.
Por eso un Estado moderno no espera la crisis para actuar.
LA TECNOLOGÍA AVANZA.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SERÁ EL CEREBRO.
LA CIBERSEGURIDAD SERÁ EL ESCUDO.
Y LA PREVISIÓN DEBE SER LA POLÍTICA DE ESTADO.
PRODUCTOR Y CONSTRUCTOR DE CONTENIDOS DEL PARAGUAY QUE QUEREMOS
Dr. Gerardo Meza C.
Economista