El Puente de la Amistad puede convertirse en una demostración concreta de la diferencia entre controlar con burocracia y controlar con tecnología.

Brasil se prepara para iniciar una transformación importante en la frontera con Paraguay.

La Receita Federal de Foz de Yguazú prevé comenzar en octubre las primeras pruebas de un sistema denominado “frontera inteligente”, incorporando información anticipada, inteligencia, automatización, análisis de riesgos, fiscalización selectiva y monitoreo remoto.

El objetivo puede resumirse en pocas palabras:

CONTROLAR MÁS. CONTROLAR MEJOR. DETENER MENOS A QUIEN CUMPLE.

Y frente a esta transformación aparece una pregunta inevitable:

¿QUÉ HARÁ PARAGUAY?

El Puente de la Amistad tiene dos cabeceras.

De un lado está Brasil.

Del otro está Paraguay.

Por lo tanto, una verdadera frontera inteligente no debería terminar en la mitad del puente.

Si Brasil utiliza tecnología para seleccionar riesgos mientras Paraguay continúa dependiendo excesivamente de verificaciones manuales, papeles, procedimientos fragmentados y controles tradicionales, tendremos una frontera modernizada solamente a medias.

UNA FRONTERA INTELIGENTE A MEDIAS NO ES UNA FRONTERA INTELIGENTE.

DEL CONTROL MASIVO AL CONTROL POR RIESGO

Durante décadas se entendió que fiscalizar mejor significaba revisar más.

La tecnología está cambiando ese concepto.

No todas las personas, vehículos y operaciones presentan el mismo riesgo.

La inteligencia de datos permite identificar anticipadamente qué operación merece una fiscalización profunda y cuál puede continuar rápidamente.

Eso permite concentrar funcionarios, infraestructura y recursos públicos donde realmente hacen falta.

Brasil pretende precisamente pasar de controles predominantemente presenciales y manuales hacia un sistema apoyado en información anticipada, inteligencia, fiscalización selectiva, automatización y monitoreo remoto.

No se trata simplemente de instalar cámaras o comprar computadoras.

Se trata de cambiar el modelo de gestión de la frontera.

PARAGUAY YA TIENE EXPERIENCIA PARA HACERLO

Nuestro país no parte de cero.

Hace décadas Paraguay inició la informatización aduanera mediante el Sistema SOFIA, demostrando que la tecnología podía sustituir numerosos procedimientos manuales y mejorar el control de las operaciones de comercio exterior.

Pero aquello que fue modernización en su momento hoy debe evolucionar.

La nueva frontera ya no puede depender solamente de informatizar formularios.

El siguiente paso debe integrar:

DATOS + INTEROPERABILIDAD + TRAZABILIDAD + ANÁLISIS DE RIESGO + AUTOMATIZACIÓN + INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

📘 MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033: LA IA EN LAS ADUANAS

Aquí existe una coincidencia que nuestra comunidad considera especialmente importante.

El libro “MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033” plantea dentro de su propuesta de modernización del Estado que las Aduanas del Paraguay deben avanzar hacia la implementación de Inteligencia Artificial.

No como una moda tecnológica.

No para reemplazar al funcionario.

Sino como una herramienta para transformar la capacidad de control del Estado.

La IA puede ayudar a analizar grandes volúmenes de operaciones, cruzar información, identificar comportamientos atípicos, generar alertas, fortalecer matrices de riesgo y orientar la fiscalización hacia aquellas operaciones que realmente requieren intervención.

El concepto es fundamental:

LA IA NO DEBE SUSTITUIR EL CONTROL ADUANERO. DEBE HACERLO MÁS INTELIGENTE.

Y ahora aparece un hecho concreto.

Mientras Paraguay debate cómo modernizar su Estado, Brasil comenzará a probar en octubre, precisamente frente a nuestro territorio, un modelo de frontera basado en inteligencia, automatización y gestión de riesgos.

Lo que planteamos en MOJO – Visión País 2026–2033 encuentra así un ejemplo práctico a pocos metros de Paraguay.

Por eso, nuestro país no debería limitarse a observar la experiencia brasileña.

Debería estudiarla, evaluar sus resultados y desarrollar su propio modelo tecnológico conforme a nuestras leyes, instituciones y necesidades.

UNA FRONTERA DIGITAL PARAGUAYA

Paraguay debería plantearse un sistema integrado donde Aduanas, Migraciones y demás instituciones competentes puedan trabajar, dentro de sus atribuciones legales, sobre información interoperable y verificable.

El principio debería ser:

TODO LO QUE PUEDA VERIFICARSE DIGITALMENTE NO DEBERÍA VOLVER A CONTROLARSE MANUALMENTE SIN NECESIDAD.

La tecnología puede ayudar a detectar inconsistencias, identificar patrones de riesgo, seleccionar operaciones para control, generar alertas y dejar trazabilidad de las actuaciones.

El funcionario no desaparece.

Por el contrario:

la tecnología permite que el funcionario deje de perder tiempo controlando rutinariamente a quien cumple y concentre su capacidad en quien representa verdadero riesgo.

MENOS FILAS NO SIGNIFICA MENOS CONTROL

Este punto es fundamental.

Modernizar una frontera no significa abrirla indiscriminadamente.

Significa exactamente lo contrario:

MÁS CONTROL SOBRE EL RIESGO Y MENOS MOLESTIAS PARA EL CIUDADANO HONESTO.

Los principales pasos fronterizos bajo responsabilidad de la Aduana de Foz movilizan aproximadamente 50.000 vehículos y 126.000 personas por día en tránsito internacional.

Con semejante volumen, pretender controlar todo de la misma manera mediante procedimientos físicos resulta cada vez menos eficiente.

La tecnología permite seleccionar.

Y seleccionar correctamente también es fiscalizar.

EL PUENTE DE LA INTEGRACIÓN ABRE OTRA OPORTUNIDAD

La transferencia progresiva del transporte de cargas hacia el Puente de la Integración permitirá reorganizar la dinámica fronteriza.

El Puente de la Amistad podrá concentrarse principalmente en el movimiento turístico, mientras las cargas dispondrán de infraestructura especializada.

Ese cambio debería aprovecharse para diseñar un sistema fronterizo moderno y coordinado, donde ambos países avancen tecnológicamente y no solamente uno.

PARAGUAY NO DEBE SER ESPECTADOR

La transformación digital no consiste en comprar computadoras.

Tampoco consiste simplemente en contratar sistemas.

Consiste en rediseñar procesos.

Cada trámite innecesario eliminado significa tiempo recuperado.

Cada dato interoperable significa menos papeles.

Cada operación trazable significa mayor capacidad de auditoría.

Cada análisis inteligente de riesgo significa mejores posibilidades de detectar irregularidades.

Y cada procedimiento automatizado correctamente diseñado reduce espacios para la discrecionalidad.

Por eso, desde El Paraguay que queremos, proponemos que Paraguay aproveche el proyecto brasileño como oportunidad para impulsar su propia:

🇵🇾 FRONTERA INTELIGENTE PARAGUAYA

Una frontera basada en tecnología, trazabilidad, interoperabilidad, análisis de riesgos e Inteligencia Artificial.

No necesitamos imaginar cómo podría comenzar ese futuro.

Brasil empezará a probarlo en octubre, del otro lado del Puente de la Amistad.

Y Paraguay ya tiene planteada una hoja de ruta en MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033.

La pregunta es:

¿VAMOS A MIRAR EL FUTURO DESDE LA OTRA CABECERA DEL PUENTE, O VAMOS A CONSTRUIRLO TAMBIÉN?


Dr. Gerardo Meza C. – Economista
Productor/Constructor de la Comunidad El Paraguay que queremos
Autor – Visión País 2026–2033