<p>La Cámara de Senadores ha dado un paso fundamental para la seguridad jurídica y el desarrollo económico del país al frenar el polémico intento de equiparar el <strong>Seguro de Caución</strong> con la <strong>Fianza Civil</strong> en el proyecto de la nueva Ley de Seguros. Al modificar el defectuoso Artículo 10 enviado por el Poder Ejecutivo, la Cámara Alta no solo escuchó los argumentos técnicos del sector, sino que evitó que Paraguay cayera en un peligroso aislamiento financiero internacional.</p> <p>Ahora, la responsabilidad histórica recae sobre la <strong>Cámara de Diputados</strong>, que debe ratificar lo aprobado por el Senado para sepultar definitivamente un error conceptual que amenazaba con paralizar las obras públicas de la nación.</p> <h2>📌 ¿Por qué la versión original del Ejecutivo era un “Bochorno”?</h2> <p>Equiparar el seguro de caución con una fianza civil ordinaria demostraba un profundo desconocimiento de cómo funciona el mercado global de riesgos. Las consecuencias de haber aprobado ese texto original hubiesen sido devastadoras:</p> <ul> <li><strong>Fuga de Reaseguradoras Internacionales:</strong> El mercado paraguayo depende del respaldo de gigantes mundiales del reaseguro. Al cambiar las reglas del juego y pretender que una póliza actúe como un pago automático (fianza) en lugar de una indemnización por daño real comprobado, las reaseguradoras internacionales advirtieron que retirarían su apoyo a Paraguay. Ningún reasegurador global asume riesgos bajo leyes que violan la técnica aseguradora.</li> <li><strong>Freno Inmediato a la Obra Pública:</strong> Sin el respaldo de las compañías de seguros, las constructoras locales se habrían quedado sin las pólizas de fiel cumplimiento de contrato necesarias para participar in las licitaciones del Estado. Esto se hubiese traducido en un freno total a las rutas, hospitales y escuelas que el país necesita.</li> <li><strong>Inseguridad Jurídica y Violación de la Jurisprudencia:</strong> La propia Corte Suprema de Justicia de Paraguay ya determinó en fallos históricos que el seguro de caución responde estrictamente al <strong>principio resarcitorio</strong> (indemnizar el daño real y comprobado). El texto original del Ejecutivo pretendía borrar de un plumazo la jurisprudencia y los criterios prudenciales de la propia Superintendencia de Seguros.</li> </ul> <h2>🏛️ El acierto del Senado que Diputados debe blindar</h2> <p>Gracias a las mesas de trabajo y la firme postura de los gremios del sector, las comisiones de Legislación e Industria del Senadoaron entendieron el peligro. Las modificaciones introducidas salvan la naturaleza técnica del seguro de caución:</p> <ol> <li><strong>Mantienen la separación jurídica:</strong> Se garantiza que el seguro de caución siga regulado bajo el derecho de seguros (mutualismo, cálculo de riesgos y límites de póliza), lejos de la solidaridad civil pura de las fianzas.</li> <li><strong>Protegen la solvencia del sistema:</strong> Evitan que un solo siniestro mal ejecutado arrastre a la quiebra a las aseguradoras locales por exigencias de pagos automáticos desmedidos.</li> </ol> <h2>📢 El llamado a la Cámara de Diputados</h2> <p>La Cámara de Diputados no puede dar marcha atrás. Volver al texto original del Ejecutivo o buscar un “punto medio” político sobre un tema estrictamente técnico sería abrir las puertas a un caos contractual y un papelón ante los mercados financieros internacionales que califican la inversión en Paraguay.</p> <p>Desde <strong>El Paraguay Que Queremos</strong> instamos a los señores Diputados a actuar con la misma cordura y rigor técnico que primó en el Senado. Mantener las modificaciones al Artículo 10 no es un favor a las aseguradoras; es blindar el empleo, la infraestructura y la credibilidad internacional del Paraguay.</p>