Paraguay: la energía ya la tenemos; ahora necesitamos construir las vías del desarrollo

Paraguay es una de las mayores potencias hidroeléctricas del mundo. Itaipú y Yacyretá nos proporcionan una ventaja competitiva que pocos países poseen. Sin embargo, seguimos transportando gran parte de nuestra producción con un sistema logístico costoso, lento y dependiente exclusivamente de las rutas.

Mientras otras naciones avanzan con trenes eléctricos de carga y pasajeros, nuestro país continúa desaprovechando la energía limpia que produce. La electricidad paraguaya debería convertirse en el motor de una nueva revolución industrial y logística.

La reciente construcción del Puente del Corredor Bioceánico representa un paso histórico para la integración regional. Pero también deja una pregunta estratégica:

¿Por qué una obra concebida para unir océanos no incorporó desde su diseño una conexión ferroviaria eléctrica?

El verdadero desafío del Paraguay ya no es solamente construir carreteras. Es integrar todos los modos de transporte:

  • Carreteras modernas.
  • Ferrocarriles eléctricos.
  • Hidrovía Paraguay-Paraná.
  • Aeropuertos de carga.
  • Centros logísticos e industriales.

Esta integración permitiría reducir significativamente los costos del transporte, aumentar la competitividad de nuestras exportaciones, atraer inversiones industriales y generar miles de empleos de calidad.

Dentro de MOJO – Visión País 2026–2033, proponemos avanzar hacia un Corredor Ferroviario Eléctrico Nacional, conectado con la Ruta Bioceánica y con los sistemas ferroviarios regionales, aprovechando la energía limpia producida por Itaipú y Yacyretá para impulsar el desarrollo del país.

La infraestructura no debe planificarse para las próximas elecciones.

Debe planificarse para las próximas generaciones.

Porque los países desarrollados no crecieron únicamente construyendo caminos.

Crecieron construyendo sistemas integrados de transporte, energía e industria.

Ese también puede ser el camino del Paraguay.