Por: Dr. Gerardo Meza C.
El anuncio del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de elevar el déficit fiscal al 3,9% para el año 2027 marca una transición económica crucial para el país. Ante el retiro del 100% de la energía de Itaipú que le corresponde a Paraguay, el rubro de “compensación por cesión” desaparecerá. Esto obliga al Estado a buscar alternativas internas urgentes para sostener los USD 1.000 millones anuales que demandan de forma conjunta los programas Hambre Cero y la Pensión de Adultos Mayores.
La estrategia oficial contempla cubrir este bache financiero mediante la flexibilización temporal del tope fiscal y nuevas emisiones de bonos, postergando la meta de convergencia del 1,5% hasta el año 2028. [1]
⚠️ El riesgo sobre el Grado de Inversión
Si bien este “sinceramiento de las cuentas públicas” busca dar previsibilidad y blindar el dinero de la alimentación escolar a través de la Ley N° 7021/22, depender de un mayor endeudamiento pone en la balanza la credibilidad internacional de nuestro Grado de Inversión.
Las calificadoras de riesgo evalúan rigurosamente el respeto a las reglas macroeconómicas. Modificar las metas fiscales de forma rutinaria encarece las tasas de interés para el financiamiento futuro del país, aumentando el costo de la deuda para todos los paraguayos.
📉 Radiografía de la transición financiera (2027-2028)
Para entender cómo se moverán las piezas del presupuesto, la transición plantea el siguiente escenario:
  • Techo del Déficit Fiscal (2027): Se eleva temporalmente al 3,9% para absorber los costos de los programas sociales.
  • Año de Convergencia Final: Se posterga la vuelta al límite legal del 1,5% hasta el 2028.
  • El Rol de la DNIT: Se necesita que la mayor recaudación tributaria financie los gastos corrientes en lugar de recurrir a más deuda.
  • Soberanía Energética: El retiro del 100% de la energía elimina los ingresos por cesión, pero abre el desafío de la industrialización local. [1]
💡 El Paraguay que queremos: Tecnología contra el despilfarro
Para que la soberanía energética no golpee el bolsillo de los ciudadanos a través de más impuestos o inflación, la eficiencia de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) debe ser acompañada por un freno real y drástico al despilfarro estatal. No podemos gastar permanentemente por encima de nuestras posibilidades esperando que el contribuyente pague la factura.
El verdadero desafío del 2027 será implementar herramientas tecnológicas de control en tiempo real e Inteligencia Artificial para erradicar la ineficiencia en el gasto corriente. Solo así se podrá transparentar de forma absoluta cada guaraní invertido en el futuro de nuestros niños y de nuestros abuelos. La estabilidad económica debe traducirse, de una vez por todas, en verdadero bienestar social.

Dr. Gerardo Meza C.
-Economista
El Paraguay que queremos