Editorial de los Martes — Salud, IPS y Seguridad Social

Paraguay necesita discutir seriamente el futuro de su seguridad social.

IPS, la Caja Bancaria y los demás sistemas previsionales administran recursos que pertenecen, fundamentalmente, a trabajadores, empleadores, jubilados y pensionados. Por eso, cuando se habla de reformas, aumento de aportes, modificación de edades jubilatorias o reducción de beneficios, existe una condición que debería cumplirse antes que cualquier otra:

mostrar los números completos.

No podemos comenzar una reforma preguntando cuánto más debe aportar el trabajador o qué beneficio debe resignar el jubilado.

Primero debemos preguntar:

¿Cómo fueron administrados los recursos?

IPS: NO ES SOLAMENTE UN PROBLEMA PREVISIONAL

Cuando analizamos al Instituto de Previsión Social debemos separar, pero también conectar, dos grandes responsabilidades: salud y jubilaciones.

En salud existen compras de medicamentos, insumos, equipamientos, contrataciones, depósitos, distribución y prestaciones.

Cada movimiento representa dinero de los asegurados.

Por eso venimos proponiendo desde El Paraguay que queremos que IPS avance hacia un sistema de administración apoyado en Inteligencia Artificial, trazabilidad digital y control preventivo.

La tecnología debería permitir seguir un medicamento desde su adquisición hasta su entrega al paciente.

Debería detectar automáticamente diferencias entre compras, inventarios y consumo.

Debería generar alertas frente a precios fuera de parámetros, vencimientos, movimientos extraordinarios de depósitos o concentraciones sospechosas de proveedores.

La Inteligencia Artificial no reemplaza a los administradores ni a los organismos de control.

Les proporciona herramientas para detectar irregularidades antes de que el dinero desaparezca.

Ese cambio es fundamental.

Durante décadas hemos construido sistemas destinados principalmente a investigar después del daño.

El Estado Digital debe comenzar a prevenir el daño.

CAJA BANCARIA: LA PREGUNTA ESTÁ EN LOS ESTUDIOS ACTUARIALES

El otro caso que merece atención es la Caja Bancaria.

Cuando una institución previsional enfrenta una discusión sobre su sostenibilidad, el documento técnico fundamental es su estudio actuarial.

Allí deberían encontrarse las proyecciones de aportantes, jubilados, ingresos, egresos, inversiones, reservas y obligaciones futuras.

Por eso resulta especialmente importante analizar en profundidad el Estudio Actuarial 2023 y compararlo posteriormente con la situación financiera actual.

La pregunta que queremos responder es concreta:

¿En qué momento proyectaba aquel estudio que los ingresos ordinarios dejarían de ser suficientes y cuándo podrían comenzar a utilizarse las reservas para cubrir las obligaciones previsionales?

Pero existe otra cuestión igualmente importante.

Para realizar un debate responsable necesitamos información actualizada y accesible.

Si existen estudios actuariales posteriores, balances, memorias institucionales y nuevas proyecciones, deben ponerse a disposición de aportantes, jubilados y empleadores.

La transparencia actuarial no puede ser opcional en una institución previsional.

LAS INVERSIONES TAMBIÉN FORMAN PARTE DEL SISTEMA

Una Caja previsional no vive solamente de los aportes mensuales.

También administra inversiones.

Certificados de Depósito de Ahorro, préstamos, colocaciones financieras y otros activos generan rendimientos que forman parte del equilibrio económico del sistema.

Por eso no alcanza con comparar simplemente:

aportes versus jubilaciones.

Hay que analizar el conjunto:

aportes + contribuciones + rendimiento de inversiones + reservas – prestaciones – gastos administrativos.

Solamente entonces podremos conocer la verdadera situación financiera y actuarial.

Y esa información debería presentarse periódicamente de manera comprensible para cualquier aportante.

ANTES DE REFORMAR, HAY QUE MEDIR

Una reforma previsional puede ser necesaria.

Pero una reforma responsable debe comenzar por un diagnóstico transparente.

Antes de aumentar la edad jubilatoria debemos conocer las proyecciones.

Antes de aumentar aportes debemos conocer la eficiencia administrativa.

Antes de reducir beneficios debemos conocer el rendimiento de las inversiones.

Antes de utilizar reservas debemos conocer cuánto tiempo pueden sostener las obligaciones futuras.

Y antes de pedir sacrificios debemos determinar si existen gastos, ineficiencias o pérdidas que puedan corregirse.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA LA SEGURIDAD SOCIAL

Paraguay tiene hoy una oportunidad que no existía cuando fueron diseñados nuestros sistemas previsionales.

Podemos construir plataformas capaces de analizar permanentemente millones de movimientos.

Imaginemos IPS y las cajas previsionales con un Tablero Público de Seguridad Social.

Un sistema donde los ciudadanos puedan conocer periódicamente:

  • cantidad de aportantes y beneficiarios;
  • ingresos por aportes;
  • egresos por prestaciones;
  • evolución de las reservas;
  • composición y rendimiento de las inversiones;
  • gastos administrativos;
  • proyecciones actuariales;
  • alertas sobre desviaciones importantes.

La Inteligencia Artificial podría trabajar detrás de ese tablero buscando anomalías y generando alertas.

Eso significa pasar de una administración basada solamente en informes históricos a una administración preventiva y predictiva.

EL DINERO TIENE QUE TENER TRAZABILIDAD

Este principio atraviesa nuestro proyecto MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033:

cada guaraní público o administrado en nombre de los ciudadanos debe poder seguirse digitalmente.

Desde que ingresa.

Mientras se administra.

Cuando se invierte.

Y hasta que llega finalmente al beneficiario.

La tecnología ya permite hacerlo.

Lo que necesitamos es decisión institucional para implementarlo.

EL PARAGUAY QUE QUEREMOS

No defendemos la inmovilidad de los sistemas previsionales.

Si los números demuestran que una reforma es necesaria, debemos discutirla responsablemente.

Pero tampoco aceptamos que la primera solución sea trasladar automáticamente el costo al trabajador, al empleador o al jubilado.

Primero transparencia.

Primero balances actualizados.

Primero estudios actuariales públicos.

Primero eficiencia administrativa.

Primero trazabilidad de las inversiones y los gastos.

Y después, con todos los números sobre la mesa, discutamos la reforma que garantice jubilaciones sostenibles para las próximas generaciones.

Porque una reforma previsional sin información completa puede simplemente repartir sacrificios.

Una reforma basada en datos, tecnología y transparencia puede corregir las causas.

🇵🇾 El Paraguay que queremos necesita una seguridad social sostenible, pero también transparente, profesional, preventiva y controlada en tiempo real.

Dr. Gerardo Meza C.
Economista
El Paraguay que queremos