Una Ley de Responsabilidad Fiscal necesita consecuencias efectivas, pero también prevención, transparencia y tecnología para impedir que el desequilibrio se produzca.
Por Dr. Gerardo Meza C. – Economista
El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, anunció que en aproximadamente 15 días presentará un anteproyecto denominado “Ley Antidespilfarro”, orientado a reforzar el cumplimiento de las reglas fiscales y establecer consecuencias económicas para las autoridades cuando el Estado exceda determinados límites.
La iniciativa merece un debate serio.
Pero desde El Paraguay que queremos consideramos que debemos esperar a conocer el texto completo del anteproyecto antes de emitir una conclusión definitiva.
Nuestra metodología seguirá siendo la misma:
DOCUMENTOS. DATOS. HECHOS. RESULTADOS.
LA RESPONSABILIDAD FISCAL YA ESTÁ EN NUESTRA LEGISLACIÓN
Paraguay cuenta desde 2013 con la Ley N.º 5098 de Responsabilidad Fiscal.
Esta norma establece como principio general preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas y el equilibrio entre ingresos y gastos.
Además, determina que los tres Poderes del Estado son responsables del cumplimiento de sus reglas fiscales.
La legislación establece, como regla general, que el déficit fiscal anual de la Administración Central no debe superar el 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
El límite del 3% del PIB no constituye la regla ordinaria. La propia Ley contempla ese máximo para determinadas situaciones excepcionales, como una emergencia nacional, una crisis internacional que afecte seriamente a la economía o una caída de la actividad económica interna.
Esta diferencia es fundamental.
No podemos confundir una regla fiscal permanente del 1,5% con un límite excepcional de hasta el 3%.
EL PROBLEMA NO ES SOLAMENTE TENER UNA REGLA
Una ley puede establecer límites excelentes sobre el papel.
La verdadera prueba institucional aparece cuando esos límites se incumplen.
La propia Ley de Responsabilidad Fiscal establece que su incumplimiento por parte de los funcionarios responsables será considerado mal desempeño de sus funciones, sujeto a las sanciones previstas en las disposiciones legales correspondientes.
Por eso surge una pregunta inevitable:
¿Qué ocurre realmente cuando la regla fiscal se incumple?
Si una norma establece responsabilidad, pero las consecuencias no son suficientemente claras, inmediatas y efectivas, existe el riesgo de que la disciplina fiscal termine dependiendo nuevamente de decisiones políticas.
Ahí puede encontrarse uno de los debates más importantes que plantea la denominada “Ley Antidespilfarro”.
QUE LA FACTURA NO TERMINE SIEMPRE EN EL MISMO LUGAR
Cuando el Estado gasta persistentemente por encima de sus ingresos, alguien termina pagando.
Puede hacerlo mediante:
— mayor endeudamiento público;
— mayores intereses de la deuda;
— reducción del espacio fiscal futuro;
— presión tributaria;
— postergación de inversiones;
— o comprometiendo recursos que deberán afrontar las próximas generaciones.
Por eso sostenemos un principio sencillo:
EL COSTO DEL DÉFICIT NO DEBE RECAER SIEMPRE SOBRE EL CIUDADANO.
Quienes elaboran, modifican, aprueban y ejecutan el Presupuesto General de la Nación también deben asumir responsabilidades claramente establecidas por la legislación.
Pero la responsabilidad debe estar perfectamente determinada.
No puede convertirse en una sanción indiscriminada.
Habrá que conocer quién responde, por qué decisión, bajo qué procedimiento, quién determina el incumplimiento y qué ocurre con aquellas autoridades que se opusieron expresamente a una medida que aumentaba el déficit.
Son preguntas que solamente podremos responder cuando tengamos el anteproyecto completo.
NO BASTA CON CASTIGAR DESPUÉS DEL DAÑO
Aquí proponemos dar un paso adicional.
Una política fiscal moderna no debería limitarse a descubrir al final del ejercicio que el Estado incumplió su meta.
Debe detectar el riesgo antes de que ocurra.
Paraguay necesita avanzar hacia un sistema de administración financiera pública completamente digital, integrado y trazable.
Y aquí aparece una herramienta extraordinaria del siglo XXI:
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
Un sistema fiscal integrado con IA podría analizar permanentemente:
INGRESOS → GASTOS → COMPROMISOS → DEUDA → EJECUCIÓN PRESUPUESTARIA → PROYECCIÓN DEL DÉFICIT.
Cuando la trayectoria de las cuentas públicas indicara que el límite fiscal corre peligro, el sistema debería generar automáticamente alertas para las autoridades, los organismos de control y la ciudadanía.
DEL CONTROL POSTERIOR AL CONTROL PREVENTIVO
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Imaginemos un verdadero Semáforo Fiscal Digital:
VERDE: ejecución compatible con la meta fiscal.
AMARILLO: trayectoria presupuestaria acercándose al límite.
ROJO: proyección de incumplimiento que activa mecanismos previamente establecidos por ley.
Esto permitiría pasar de una administración que muchas veces analiza los problemas después de ocurridos a un modelo de prevención fiscal permanente.
La tecnología ya permite hacerlo.
La pregunta es si tendremos la decisión institucional para implementarla.
PRIMERO, CONTENER EL GASTO NO ESENCIAL
Antes de recurrir automáticamente a más deuda o trasladar nuevamente el costo a los contribuyentes, deberían existir mecanismos legales de contención.
Cuando las proyecciones indiquen que el déficit se aproxima peligrosamente al límite, deberían revisarse prioritariamente los gastos administrativos y políticos no esenciales.
Al mismo tiempo, cualquier mecanismo deberá preservar los servicios esenciales y los derechos que determine expresamente la legislación.
La disciplina fiscal no puede convertirse en abandono del ciudadano.
Debe convertirse en mejor administración del Estado.
RESPONSABILIDAD + TRANSPARENCIA + TECNOLOGÍA
Una verdadera reforma debería apoyarse sobre tres pilares:
1. RESPONSABILIDAD
Consecuencias claras para quienes deliberadamente aprueben o ejecuten decisiones incompatibles con las reglas fiscales.
2. TRANSPARENCIA
Información presupuestaria pública, actualizada y comprensible para que cualquier ciudadano pueda conocer la situación de las cuentas públicas.
3. TECNOLOGÍA
Estado Digital e Inteligencia Artificial para detectar desviaciones, proyectar riesgos y generar alertas antes de que el desequilibrio sea irreversible.
No debemos conformarnos con saber quién incumplió.
Tenemos que construir un sistema capaz de advertir antes de que se incumpla.
ESPEREMOS EL ANTEPROYECTO
El anuncio realizado por el presidente del Congreso abre una discusión que puede resultar importante para las finanzas públicas paraguayas.
Pero un anuncio no es todavía una ley.
Por eso no corresponde apresurarnos a calificar la iniciativa como buena o mala.
Cuando el anteproyecto sea presentado, desde El Paraguay que queremos proponemos analizarlo artículo por artículo y compararlo con la Ley N.º 5098/2013 de Responsabilidad Fiscal.
Entonces podremos responder preguntas fundamentales:
¿Establece sanciones verdaderamente automáticas?
¿Define correctamente quién es responsable?
¿Evita decisiones discrecionales?
¿Protege los servicios esenciales?
¿Establece mecanismos preventivos?
¿Fortalece realmente la disciplina fiscal?
¿O simplemente agrega nuevas disposiciones a normas que ya existen?
CONCLUSIÓN
Paraguay necesita responsabilidad fiscal.
Pero responsabilidad fiscal significa mucho más que establecer un porcentaje máximo de déficit.
Significa que el Estado no puede gastar permanentemente por encima de sus posibilidades esperando que después el ciudadano pague la factura.
Una verdadera reforma debe prevenir, controlar, transparentar y, cuando corresponda, establecer responsabilidades.
La Inteligencia Artificial y el Estado Digital pueden proporcionar herramientas que hace una década prácticamente no existían para realizar ese control en tiempo real.
La oportunidad está sobre la mesa.
Ahora esperemos el documento.
Porque nuestra posición no dependerá de quién presente el proyecto.
Dependerá de lo que diga el proyecto.
DOCUMENTOS. DATOS. HECHOS. RESULTADOS.
Dr. Gerardo Meza C.
Economista
El Paraguay que queremos
FUENTES
— Ley N.º 5098/2013 “De Responsabilidad Fiscal” – Biblioteca y Archivo Central del Congreso Nacional.
— Ley N.º 6622/2020 “Establece medidas de racionalización del gasto público” – Biblioteca y Archivo Central del Congreso Nacional.
— Anuncio del presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, sobre el anteproyecto denominado “Ley Antidespilfarro”, 7 de agosto de 2026.
— Publicaciones periodísticas nacionales del 7 de agosto de 2026 relativas al anuncio del anteproyecto.