Infraestructura, Energía y Transporte | Editorial de los Sábados

Paraguay posee una ventaja estratégica que pocos países del mundo pueden exhibir: abundante generación de energía hidroeléctrica renovable.

Pero producir energía no es suficiente.

El verdadero desafío de las próximas décadas será disponer de la infraestructura necesaria para transportarla, distribuirla y convertirla en producción, industria, empleo, tecnología y mejores servicios para la población.

Ese debería ser uno de los grandes ejes de una Visión País 2026–2033.

LA ENERGÍA DEBE CONVERTIRSE EN INFRAESTRUCTURA PRODUCTIVA

Durante décadas Paraguay discutió principalmente cuánto produce Itaipú, cuánto consume y cuánto corresponde vender.

Esa discusión seguirá siendo importante.

Pero ahora debemos formular otra pregunta:

¿Qué infraestructura necesita Paraguay para transformar su energía en desarrollo económico?

La respuesta obliga a mirar simultáneamente varios sistemas nacionales:

energía, carreteras, ferrocarriles, puertos, hidrovía, telecomunicaciones, agua, logística e infraestructura digital.

No pueden seguir planificándose como compartimentos separados.

Una industria necesita electricidad, pero también caminos, conectividad, agua y logística para transportar su producción.

Un centro de datos necesita energía permanente y telecomunicaciones de alta capacidad.

Una fábrica necesita acceso eficiente a mercados.

La infraestructura del siglo XXI funciona como un sistema integrado.

LAS AUTOPISTAS ELÉCTRICAS DEL PARAGUAY

Paraguay puede generar grandes cantidades de electricidad, pero necesita fortalecer permanentemente su capacidad de transmisión.

Las líneas de 500 kV deben observarse como verdaderas autopistas eléctricas.

Sin transmisión suficiente, disponer de energía en las centrales no significa necesariamente disponer de esa energía donde las industrias, ciudades y nuevos proyectos necesitan consumirla.

Por eso las inversiones de la ANDE deben formar parte de una planificación nacional de largo plazo.

La infraestructura eléctrica no puede construirse únicamente reaccionando al crecimiento de la demanda.

Debemos anticiparnos.

Hay que preguntarnos dónde estarán dentro de diez o veinte años los nuevos parques industriales, centros logísticos, ciudades en expansión, sistemas ferroviarios eléctricos, centros de datos y grandes consumidores productivos.

Y comenzar ahora a preparar la infraestructura necesaria.

DE EXPORTAR ELECTRICIDAD A EXPORTAR PRODUCCIÓN

Paraguay debe avanzar gradualmente hacia un modelo económico diferente.

En lugar de limitarse a exportar excedentes eléctricos, debe procurar que una proporción creciente de esa energía sea utilizada dentro del territorio nacional para generar productos y servicios de mayor valor.

La electricidad paraguaya puede alimentar:

industria,

agroindustria,

riego,

producción de fertilizantes,

hidrógeno y derivados,

centros de datos,

inteligencia artificial,

movilidad eléctrica,

ferrocarriles,

almacenamiento y cadenas logísticas modernas.

La ecuación económica es sencilla:

energía + infraestructura + inversión + tecnología = producción y empleo.

EL TRANSPORTE TAMBIÉN DEBE CAMBIAR

Paraguay continúa dependiendo extraordinariamente del transporte terrestre y fluvial.

Ambos seguirán siendo fundamentales.

Pero debemos incorporar nuevamente el ferrocarril dentro de una estrategia nacional.

Un sistema ferroviario moderno no debe analizarse solamente como transporte de pasajeros.

Puede convertirse en infraestructura económica capaz de conectar zonas productivas, centros industriales, ciudades, puertos y corredores internacionales.

Con energía hidroeléctrica disponible, Paraguay tiene además condiciones particularmente interesantes para estudiar sistemas ferroviarios electrificados.

Un Tren Hidroeléctrico puede dejar de ser simplemente una idea de transporte para convertirse en parte de una estrategia energética, urbana, logística y productiva.

LA HIDROVÍA ES NUESTRA AUTOPISTA INTERNACIONAL

Paraguay es un país mediterráneo.

Por eso los ríos Paraguay y Paraná constituyen infraestructura estratégica nacional.

Nuestra competitividad depende considerablemente de que las mercaderías puedan desplazarse eficientemente hacia los mercados internacionales.

Puertos, dragado, navegación, tecnología, trazabilidad de cargas y conexión entre transporte fluvial, ferroviario y carretero deberían formar parte de una misma planificación logística.

No debemos pensar solamente en construir obras.

Debemos construir sistemas de infraestructura.

INFRAESTRUCTURA DIGITAL: LA NUEVA OBRA PÚBLICA

Existe además una infraestructura que muchas veces no puede verse desde una carretera: la infraestructura digital.

Fibra óptica, centros de datos, sistemas de comunicación, inteligencia artificial, plataformas públicas y ciberseguridad serán tan importantes para la economía futura como las rutas y los puentes.

Paraguay posee energía renovable que puede convertirse en una ventaja competitiva para atraer inversiones tecnológicas.

Pero nuevamente aparece la misma condición:

la energía sola no alcanza.

Se necesitan transmisión eléctrica, telecomunicaciones, seguridad jurídica, agua, conectividad internacional y recursos humanos capacitados.

PLANIFICAR ANTES DE CONSTRUIR

Uno de los problemas históricos del Estado paraguayo ha sido desarrollar proyectos aisladamente.

Una carretera por un lado.

Una línea eléctrica por otro.

Un puerto por otro.

Una inversión industrial por otro.

El Paraguay que queremos necesita una planificación integrada de infraestructura nacional.

Cada gran obra debería responder preguntas básicas:

¿Dónde está la producción?

¿Dónde estará la demanda?

¿Cómo llegará la energía?

¿Cómo llegará el agua?

¿Cómo circularán las personas?

¿Cómo saldrá la producción?

¿Cómo se conectará digitalmente?

¿Cuánto costará mantener esa infraestructura durante las próximas décadas?

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA PLANIFICAR Y CONTROLAR LAS OBRAS

La Inteligencia Artificial también puede transformar la infraestructura pública.

Puede ayudar a proyectar demanda energética, anticipar congestionamientos, controlar ejecución presupuestaria, analizar contratos, detectar desviaciones de costos y monitorear físicamente el avance de las obras.

Cada gran proyecto público debería disponer de trazabilidad digital desde la licitación hasta su terminación.

Contrato.

Empresa adjudicada.

Monto.

Anticipos.

Certificados de obra.

Modificaciones.

Plazos.

Avance físico.

Avance financiero.

Todo debería poder ser observado digitalmente.

La infraestructura pública del futuro debe construirse acompañada de transparencia digital desde el primer día.

UNA VISIÓN PAÍS HASTA 2033

Paraguay tiene una oportunidad extraordinaria.

Tenemos energía.

Tenemos producción agrícola.

Tenemos ubicación estratégica en el centro de Sudamérica.

Tenemos los ríos.

Tenemos una población relativamente joven.

Y estamos entrando en una revolución tecnológica mundial impulsada por la Inteligencia Artificial.

Lo que necesitamos ahora es conectar esas ventajas mediante infraestructura.

No podemos continuar proyectando el país obra por obra y gobierno por gobierno.

Necesitamos una hoja de ruta nacional donde energía, transporte, producción, logística y tecnología formen parte del mismo proyecto de desarrollo.

Porque las grandes naciones no se construyen únicamente resolviendo los problemas del presente.

Se construyen preparando la infraestructura que necesitarán las próximas generaciones.

Ese es el Paraguay que queremos.

Dr. Gerardo Meza C. – Economista
El Paraguay que queremos