Paraguay ya comenzó a digitalizar el Estado. El próximo paso debe ser más ambicioso: utilizar tecnología, datos e Inteligencia Artificial para que las causas emblemáticas de corrupción puedan ser trazables, medibles y transparentes para la ciudadanía.

Paraguay está avanzando hacia un Estado Digital.

Tenemos Identidad Electrónica, trámites en línea, expedientes electrónicos, intercambio de información entre instituciones y cada vez más servicios públicos accesibles desde una computadora o un teléfono celular.

Según el MITIC, la Identidad Electrónica ya superó los 1.500.000 usuarios y permite acceder a más de 480 trámites completamente en línea.

Es un avance importante.

Pero digitalizar documentos no es suficiente.

El verdadero desafío consiste en utilizar la tecnología para transformar también la transparencia, el control del Estado y la administración de Justicia.

Y precisamente esta semana apareció una oportunidad concreta.

LA CORTE SUPREMA FORTALECERÁ EL OBSERVATORIO JUDICIAL

Este 27 de agosto, el Poder Judicial informó sobre la conformación de una mesa técnica destinada a fortalecer el Observatorio Judicial de Causas Emblemáticas de Corrupción.

El Observatorio funciona desde 2019 como una plataforma digital vinculada a la política de transparencia institucional del Poder Judicial.

La iniciativa anunciada merece ser valorada.

Pero hay un elemento especialmente interesante.

La propia Dirección General de Auditoría de Gestión Jurisdiccional propuso la creación de un sistema informático de alertas, capaz de generar notificaciones automáticas cuando se produzcan actuaciones dentro de los expedientes: presentaciones, providencias, resoluciones y otros movimientos procesales.

Ese concepto puede convertirse en algo mucho más grande.

DE UN OBSERVATORIO A UN SISTEMA DE TRAZABILIDAD

Una causa emblemática de corrupción debería poder ser seguida institucionalmente durante todo su recorrido.

Desde que comienza una investigación hasta que exista una resolución definitiva.

La tecnología permite construir una línea de tiempo digital:

Denuncia → Investigación → Imputación → Acusación → Juzgado → Incidentes y recursos → Tribunal → Sentencia → Ejecución.

Naturalmente, deben protegerse los datos reservados por la ley, respetarse las garantías constitucionales, la presunción de inocencia y la independencia del Poder Judicial.

Transparencia no significa prejuzgar.

Significa que aquello que legalmente es público pueda ser comprensible, accesible y trazable.

El ciudadano debería poder conocer, dentro de los límites establecidos por la legislación:

cuándo comenzó una causa;

cuánto tiempo lleva abierta;

en qué instancia se encuentra;

cuáles fueron sus principales actuaciones procesales;

cuánto tiempo permaneció sin movimiento;

y cuál fue finalmente su resultado.

Eso es trazabilidad.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL PUEDE DAR EL SIGUIENTE PASO

Aquí aparece una oportunidad todavía mayor.

El Observatorio Judicial podría evolucionar progresivamente hacia un sistema que utilice Inteligencia Artificial para analizar la gestión de las causas.

No estamos proponiendo que una computadora determine quién es culpable o inocente.

Eso corresponde exclusivamente a los órganos constitucionalmente competentes.

Estamos hablando de utilizar IA como una herramienta de gestión, auditoría y alerta temprana.

Un sistema podría identificar automáticamente situaciones que requieran atención institucional:

causas con largos períodos de inactividad;

demoras extraordinarias;

vencimientos próximos;

sucesión reiterada de suspensiones;

acumulación de incidentes procesales;

recusaciones;

cambios reiterados de magistrados;

o expedientes cuya duración se aparte significativamente de casos comparables.

La máquina no dictaría sentencia.

La máquina encendería una alerta.

Y las autoridades competentes determinarían posteriormente si existe una explicación jurídica legítima o si corresponde alguna actuación administrativa o jurisdiccional.

UN SEMÁFORO DE GESTIÓN PARA LA JUSTICIA

Incluso podría desarrollarse un mecanismo sencillo de seguimiento institucional.

🟢 VERDE: causa dentro de los parámetros normales de tramitación.

🟡 AMARILLO: causa con demoras o situaciones que requieren seguimiento.

🔴 ROJO: causa con períodos extraordinarios de paralización u otros indicadores que requieren revisión institucional.

No sería un semáforo para juzgar personas.

Sería un semáforo para medir procesos.

Esta diferencia es fundamental.

DEL EXPEDIENTE ELECTRÓNICO AL ESTADO TRAZABLE

Paraguay ya posee componentes importantes de Gobierno Electrónico: Portal Único de Gobierno, Identidad Electrónica, Expediente Electrónico, Gestión de Documentos en Línea y sistemas de intercambio de información.

Por eso debemos comenzar a plantearnos una segunda generación de transformación digital.

La primera etapa fue:

digitalizar documentos.

La segunda debe ser:

integrar información.

Y la tercera:

hacer trazable al Estado.

Cada actuación administrativa debería dejar una huella digital.

Quién decidió.

Cuándo decidió.

Sobre qué expediente.

Qué procedimiento se siguió.

Cuánto tiempo demoró.

Y cuál fue el resultado.

Cuando existe trazabilidad, disminuye el espacio para la discrecionalidad opaca.

LA TECNOLOGÍA TAMBIÉN DEBE PREVENIR LA CORRUPCIÓN

Durante décadas hemos pensado la lucha contra la corrupción principalmente después de ocurrido el daño.

Se investiga.

Se audita.

Se denuncia.

Se procesa.

Pero la Inteligencia Artificial permite incorporar otro concepto:

prevención.

Los sistemas pueden analizar grandes cantidades de información y detectar patrones anormales antes de que los problemas se vuelvan irreversibles.

Paraguay ya está avanzando en esta dirección en otras áreas del Estado.

La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios se encuentra dentro de un proceso de modernización tecnológica destinado a mejorar la eficiencia de sus operaciones tributarias y aduaneras.

¿Por qué no aplicar progresivamente la misma filosofía tecnológica al control de la administración pública y a la gestión judicial?

MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033

Desde MOJO – VISIÓN PAÍS 2026–2033 venimos proponiendo precisamente este cambio conceptual.

No queremos solamente un Estado con computadoras.

Queremos un Estado Digital, inteligente y trazable.

La tecnología debe permitir que las instituciones trabajen mejor, pero también que el ciudadano pueda controlar mejor a sus instituciones.

Expediente electrónico.

Interoperabilidad.

Identidad digital.

Trazabilidad.

Alertas automáticas.

Tableros ciudadanos.

Inteligencia Artificial.

Auditoría digital.

Todos estos instrumentos pueden formar parte de una misma arquitectura institucional.

UNA OPORTUNIDAD PARA LA CORTE SUPREMA

La decisión de fortalecer el Observatorio Judicial de Causas Emblemáticas de Corrupción puede convertirse en mucho más que una actualización tecnológica.

Puede ser el comienzo de un nuevo modelo de transparencia judicial basada en datos.

La Corte Suprema tiene la oportunidad de convertir al Observatorio en una referencia regional.

Un sistema donde las causas emblemáticas no desaparezcan de la atención pública simplemente por el paso del tiempo.

Donde la tecnología permita identificar demoras.

Donde existan estadísticas públicas.

Donde podamos conocer tiempos promedio de resolución.

Y donde la ciudadanía pueda observar el funcionamiento del sistema sin interferir en la independencia de los jueces.

LA PREGUNTA QUE PARAGUAY DEBE HACERSE

Si el sistema financiero puede seguir una transferencia electrónica en segundos;

si la administración tributaria puede cruzar millones de datos para identificar riesgos;

y si nuestros teléfonos pueden registrar prácticamente cada operación que realizamos;

¿por qué el ciudadano no podría conocer, de manera sencilla y transparente, dónde se encuentra una causa emblemática de corrupción y cuánto tiempo lleva allí?

La tecnología existe.

Los datos existen.

La infraestructura digital está creciendo.

Ahora necesitamos convertir todo eso en instituciones más transparentes.

Porque el Paraguay que queremos no necesita solamente un Estado Digital.

Necesita un Estado trazable.

Y cuando cada actuación pública deja una huella verificable, combatir la corrupción deja de depender solamente de encontrarla después.

También podemos comenzar a prevenirla antes de que ocurra.

Dr. Gerardo Meza C.
Economista
El Paraguay que queremos