La Comisión de Legislación del Honorable Senado ha iniciado una etapa decisiva en el estudio del Proyecto de Ley de Seguros.

Todos coincidimos en que Paraguay necesita modernizar una legislación con más de treinta años de vigencia. Una normativa moderna fortalece el mercado asegurador, protege mejor a los asegurados y brinda mayor seguridad jurídica para las inversiones.

Sin embargo, toda modernización debe realizarse respetando los principios jurídicos que han dado estabilidad al sistema durante décadas.

Uno de esos principios es la naturaleza propia del Seguro de Caución.

El Seguro de Caución no nació para sustituir a la fianza civil, ni la fianza civil fue creada para reemplazar al Seguro de Caución.

Son instituciones jurídicas diferentes.

Cada una posee su propio régimen legal, sus propios riesgos, su propia técnica aseguradora y un tratamiento específico dentro del mercado internacional de reaseguros.

Precisamente por ello, durante años Paraguay ha desarrollado un mercado de cauciones reconocido por los reaseguradores internacionales.

Modificar esa naturaleza jurídica mediante una equiparación normativa podría generar incertidumbre en contratos que hoy funcionan bajo reglas ampliamente conocidas por el mercado internacional.

El desafío del Senado no consiste en elegir entre modernizar la ley o proteger el Seguro de Caución.

El verdadero desafío consiste en hacer ambas cosas al mismo tiempo.

Es perfectamente posible fortalecer las facultades regulatorias del Estado, mejorar la protección de los asegurados, aumentar la transparencia y actualizar la legislación, sin alterar la esencia jurídica del Seguro de Caución.

Las reformas legales más exitosas son aquellas que corrigen los problemas sin destruir las instituciones que han demostrado funcionar adecuadamente.

Por ello, la mesa técnica conformada en el Senado representa una oportunidad para construir un consenso que otorgue mayor seguridad jurídica a todo el sistema asegurador paraguayo.

Cuando una ley distingue correctamente instituciones jurídicas diferentes, fortalece la confianza de los inversionistas, preserva la estabilidad del mercado y mantiene la credibilidad del país ante el reaseguro internacional.

Modernizar sí.

Confundir figuras jurídicas distintas, no.

Porque la seguridad jurídica constituye uno de los principales activos para el desarrollo económico de Paraguay.

Dr. Gerardo Meza C.
Economista
EL PARAGUAY QUE QUEREMOS